Con una altura aproximada de 105 metros, el Santuario es una de las estructuras de madera más impresionantes de Tailandia. Construido íntegramente en madera mediante técnicas tradicionales de carpintería, en lugar de clavos metálicos, combina influencias arquitectónicas del Reino de Ayutthaya con tradiciones artísticas jemer, indias y chinas.
Sus cuatro alas se extienden desde un gran salón central, y cada una de ellas explora diferentes ideas filosóficas a través de elaboradas tallas de dioses, seres celestiales, criaturas míticas y escenas inspiradas en el budismo, el hinduismo y el folclore asiático. El resultado es una estructura que funciona tanto como escultura monumental como obra maestra arquitectónica, con casi todas las superficies visibles cubiertas de intrincados detalles hechos a mano.
